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</front><body><![CDATA[ <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-bottom: 0" align="center"><b><font face="Verdana" size="3">La difusión del conocimiento</font></b></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La importancia de diseminar el conocimiento cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico se hace cada vez mayor. La apropiaci&oacute;n de ese conocimiento por parte de la sociedad es una necesidad obvia para la poblaci&oacute;n en general, pero resulta mucho m&aacute;s obvia y natural para quienes se dedican de forma profesional a la investigaci&oacute;n, la ense&ntilde;anza y la comunicaci&oacute;n en las diversas &aacute;reas de la ciencia y la tecnolog&iacute;a.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Son cada vez m&aacute;s numerosos los aspectos en los cuales la sociedad acciona con base en las nociones que tiene en ese momento acerca de un determinado fen&oacute;meno, producto o hecho. Las opiniones sobre la conveniencia o no de adoptar una conducta, de aceptar o no un cierto tipo de pautas o reglas, de procedimientos y hasta de ropas o alimentos, influyen poderosamente en muy numerosas y variadas materias de inter&eacute;s com&uacute;n, determinando la orientaci&oacute;n de la participaci&oacute;n ciudadana. Tales opiniones modulan de manera decisiva tanto la estrategia de legisladores y grupos de inter&eacute;s que buscan la sanci&oacute;n de medidas legislativas como la estrategia de los productores y comercializadores de bienes. Los pol&iacute;ticos en busca de apoyo las estudian y hacen uso de ellas.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2">El concepto actual de ciudadan&iacute;a implica, adem&aacute;s de la participaci&oacute;n, la capacitaci&oacute;n para la toma de decisiones. La capacidad para arribar de manera racional a decisiones acerca de asuntos personales o comunitarios requiere manejar toda la informaci&oacute;n disponible en el momento adecuado.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es responsabilidad de toda la sociedad, pero m&aacute;s aun de los comunicadores sociales como difusores del conocimiento, de los docentes como formadores de conocedores, y de los investigadores, como creadores del conocimiento, asegurar que la informaci&oacute;n necesaria, suficiente y correcta llegue a la mayor cantidad posible de ciudadanos. Se trata de una responsabilidad compartida, consciente de que los saberes no habr&aacute;n llegado a su destino &uacute;ltimo mientras no sean apropiados por la sociedad, y las sociedades que a lo largo del tiempo han generado y acumulado saberes han de hacerlos conocer de todos, sin distinciones.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Llamar la atenci&oacute;n acerca de este &uacute;ltimo aspecto, la difusi&oacute;n de los saberes tradicionales, es de particular importancia en los momentos actuales, dada la marginalidad en la cual han estado sumidos por largo tiempo sectores menos favorecidos o culturalmente diferentes del grueso de la sociedad. Tal es el caso de muchos de los pobladores ind&iacute;genas de nuestro continente, quienes por siglos han vivido en armon&iacute;a con la naturaleza y aprendido de ella.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cierto es que la educaci&oacute;n adquirida, la formaci&oacute;n y la capacidad de cada persona determina sus posibilidades de comprensi&oacute;n y manejo de informaci&oacute;n. Tales posibilidades pueden cubrir una gama extensa, pero la disponibilidad de la informaci&oacute;n ha de estar al alcance de todos, sobre todo en los tiempos actuales, cuando la informaci&oacute;n y los contenidos en medios electr&oacute;nicos ya predominan sobre los de medios impresos. Para alcanzar una cobertura suficiente es necesario, pero no suficiente, alfabetizar y educar. Tambi&eacute;n hay que hacer f&aacute;cilmente accesible el conocimiento.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La cobertura por parte de la prensa escrita, radial o televisiva es de gran alcance, pero es fugaz y sus p&uacute;blicos tienden a estar divididos por sectores de la poblaci&oacute;n. Por otra parte, de estar ampliamente disponibles, los centros de informaci&oacute;n electr&oacute;nica y la comunicaci&oacute;n presencial en exposiciones y museos, sean &eacute;stos estables o ambulantes, hacen factible hacer llegar la informaci&oacute;n a grandes masas, permitir que su profundidad sea modulada por el usuario y favorecer el aprendizaje interactivo de personas de todas las edades por igual.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una buena parte de la acci&oacute;n de los organismos educativos y de fomento cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico deber&iacute;a estar encaminada a cubrir la necesidad de diseminar en toda la poblaci&oacute;n el conocimiento disponible, a trav&eacute;s de programas tanto de formaci&oacute;n como de informaci&oacute;n de largo alcance.</font></P>      <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-bottom: 0" align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Miguel Laufer, Director</b></font></P>      ]]></body>
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